2. Composición: Los fundamentos sintácticos de la alfabetidad visual
Cuando se habla de un mensaje visual a transmitir, se debe tener en cuenta la composición de todos sus elementos, y lograr administrarlos de forma inteligente, para lograr recrear al máximo lo que se desea explicar a través de la obra. Si el artista logra coordinar bien cada una de las partes de la composición, va a poder transmitir el mensaje.
Si utilizamos un lenguaje, nos amparamos en la sintaxis como medio para organizar las palabras, tenemos un conjunto de reglas y solo resta usar nuestra inteligencia. Ahora bien, cuando intentamos comunicar con la alfabetidad visual, contamos con otro tipo de sintaxis, esta solamente puede ayudarnos a la hora de la disposición ordenada de las partes, el cómo abordamos el problema de la composición queda vetado en nuestro poder únicamente. No existen reglas que regulen la comprensión de la composición misma, lo único que tenemos a nuestro alcance, es tratar de comprender el proceso de percepción humana y usarlo a nuestro favor.
Percepción y comunicación visual:
Hay dos pasos específicos a la hora de diseñar, tenemos por un lado el paso creador, el input del diseñador, donde toma en cuenta los elementos (colores, tonos, texturas, contornos y proporciones) y los ordena dentro de su composición, y por otro lado, el ver, como se observa este objeto (en que entorno, bajo que condiciones, y si el mismo dispone de alguna funcionalidad, también se plantea en relación a la misma). Estos dos pasos, cuando se intenta definir un mensaje visual específico, están vinculados uno con otro, en una relación de dependencia recíproca. Y dejan connotar quién es el que lo diseñó y como piensa. Esto se nota, ya que la manipulación de los elementos queda a total disposición de la expresión subjetiva del artista, las variantes visuales son infinitas, por lo que el uso de una composición específica, el énfasis en ciertos elementos y el uso de ciertas técnicas para representar cada uno de ellos nos muestra el carácter o modo de pensar del mismo. Así como también la interpretación del significado depende de quién esté recibiendo el mensaje, entra en juego la expresión subjetiva, de los criterios en si del espectador. En el único punto que estos dos actores del proceso coinciden es en todo aquello que repara en el sistema físico de las percepciones visuales, los componentes psicofisiológicos del sistema nervioso, el funcionamiento mecánico y el aparato sensorial.
La Gestalt ha estudiado y recolectado datos sobre cómo funcionan los mecanismos de input y output en cuanto a como el organismo ve y organiza los patrones visuales (patterns visuales). Cada uno de estos estímulos son mediciones estáticas y las fuerzas psicofísicas son las que modifican, disponen o deshacen el equilibrio, tienen un carácter dinámico que no puede definirse. Entre ambas se encargan de la percepción del diseño. Por más abstracto que estos elementos piscofisiológicos sean, la connotación es intensa. Pone en contacto emociones y sentimientos que logran dar un significado esencial, se dispara directamente al inconciente.
No obstante, cabe destacar que hay elementos que disponen de un significado definible, siendo el mismo conocido por experiencias compartidas del entorno o de la vida, símbolos particulares.
Equilibrio:
Constantemente el hombre busca percibir equilibrio en su entorno, este es uno de los elementos más fuertes e interpretados por el mismo (a modo conciente e inconcientemente), siempre busca formular un arriba y abajo, una forma de orientarse y plantar sus dos pies sobre la tierra. Es un cálculo exacto y rápido, su intuición busca constantemente dar esta sensación. Por estos motivos, el hombre busca construir de forma horizontal-vertical. Cuando el equilibrio sencillo y estático no se da, se busca lograrlo a través de un reajuste del mismo, logrando equiparar las piezas, dando un peso relativamente igual hacia ambas partes en disposición de un eje vertical o eje sentido con un referente horizontal, para establecer así un equilibrio. Este eje es una constante inconciente.
Tensión:
Se genera cuando se logra un quiebre en el equilibrio, las partes se muestran desproporcionadas en base al eje sentido y la base horizontal, y se observa cierta atracción hacia el punto mismo. Esto es muy común en formas irregulares, con un detalle corrido del eje sentido o en composiciones complicadas.
Nivel y aguzamiento:
Se habla de nivelación cuando no se generan tensiones, se da la sensación de armonía, el detalle de la composición es central, se ampara dentro de lo que ubicamos en relación al eje sentido y al eje horizontal. Ahora bien, cuando esta pieza escapa a la alineación de los ejes, es excéntrica, incluso escapada de las diagonales marcadas por el mapa, se genera un aguzamiento en la figura, hay una falta total de equilibrio.
Hay una tercera situación dentro de esto que vale tener en cuenta, que es cuando se da la ambigüedad. Esto se da cuando el punto no esta claramente en el centro, ni tan fuera de el. Esto logra que se confunda al observador que espera lograr una estabilidad del objeto mismo en base a un equilibrio. La misma tiene a oscurecer el significado que intenta mostrar el mensaje visual, ya que su proceso de equilibramiento queda irresuelto, frustra el mensaje.
Preferencia por el ángulo inferior izquierdo:
Aunque no se encuentre bien determinado el porqué de esto, y las teorías sean varias sobre este acontecimiento, el ojo tiende siempre a buscar en el sector izquierdo hacia debajo de la composición. Algunos creen que esto se debe a que la irrigación sanguínea del lado izquierdo es mayor, así como también otros creen que es por un hecho de que en la cultura occidental estamos acostumbrados a leer desde la izquierda hacia la derecha. El punto esencial es que esta regla se cumple, siempre.
Esto ayuda a que, si por ejemplo, tenemos en este sector un mayor campo dentro de una composición con cierta tensión en el sector arriba a la derecha, nos resulta más nivelada y la tensión se reduce, el peso disminuye respecto a la situación contraria que nos daría una tensión máxima.
Algunos ejemplos:
Dentro de este punto en particular, se muestra como percibe el ser humano algunos ejemplos. Y explica la ley de Prägnanz. Esta ley explica como la persona se ve vinculada a los estímulos y califica como buena una composición por ser armoniosa, equilibrada, simétrica y simple, por ser deseable por el ser. Ya que la misma es menos provocativa a nivel emocional que una un tanto más complicada, exagerada, distorsionada y asimétrica. Es lo que comentábamos antes, sobre como el individuo busca constantemente un equilibrio ideal.
Atracción y agrupamiento:
Según la escuela Gestalt hay una ley de atracción que los objetos disponen dentro de una composición. El ser humano siente la necesidad de construir conjuntos enteros, el ojo es quien suple los enlaces faltantes para que se de la conexión. Esta ley se rige por la cercanía o lejanía entre un elemento y otro, lo que genera en los más cercanos, como la percepción de englobarlos, de analizarlos como un conjunto en relación o bien como uno solo, y tratar a los que se encuentran más distantes como que tratan de repelerse entre ellos. Mientras más próximos se encuentren, más fuerte será su atracción.
En cuanto a la ley de agrupamiento, se considera que: los opuestos se repelen y los semejantes se atraen. El hombre agrupa los elementos por similitud entre ellos, busca establecer una conexión entre ellos.
Positivo y Negativo:
Cuando se habla de positivo, se hace referencia al objeto que en el campo dominan las miradas, el que nos llama más la atención. La experiencia visual, nos hace saber que eso es lo positivo, dejando al negativo como la que representa mayor pasividad.
Cuando entre estos dos factores nos engañan, se generan las ilusiones ópticas, tan así, que a veces no logramos distinguir lo que percibimos de lo que realmente estamos viendo. Esto se da ya que el ojo busca una resolución simple a lo que ve, entonces como en estas figuras se da un predominio de un elemento sobre otro pequeño, se refuerza la ambigüedad del mensaje y capta lo más sencillo u obvio.
El positivo y el negativo, también suelen ayudarnos a reforzar las ideas de dimensiones, por ejemplo, si disponemos de una figura más grande que otra, de forma simultanea, tendemos a creer que la más pequeña se encuentra por detrás de esta. Así como también tiende a generarse la idea ilusoria del tamaño mismo y la proporción, por ejemplo, en el caso de una figura clara montada en un fondo oscuro, tendemos a considerar que la misma es más chica frente a otra de igual tamaño pero a la inversa, es decir, figura negra sobre fondo blanco.
Cabe destacar que la complejidad del modo visual nos permite una gama amplia de interpretaciones, pero el conocer los procesos perceptivos del espectador, nos ayuda a limitar la misma, para generar una respuesta específica a nuestra información brindada, podremos utilizar recursos especiales que recurran a nuestras intenciones de comunicación.
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